La revolución de los agentes de IA en la gestión documental empresarial
- Susana Pérez Aguilar

- 18 sept 2025
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 24 oct 2025

La inteligencia artificial está transformando radicalmente la forma en que las empresas gestionan sus procesos de documentación. La gestión multimodal con IA y los nuevos agentes de IA, autónomos, capaces de procesar, clasificar y generar documentos sin intervención humana, están revolucionando la gestión de documentos complejos como las facturas, remitos, órdenes de compra, contratos, planos y demás.
Conceptualmente, un agente multimodal es un sistema de IA capaz de leer, interpretar y actuar sobre documentos en distintos formatos —texto, imágenes digitalizadas, PDFs, tablas o bases de datos, incluso voz o video— y de responder con acciones automáticas: clasificación, extracción de datos, validación o integración con sistemas ERP, CRM o contables.
A diferencia de los OCR tradicionales o los bots RPA, un agente multimodal:
Interpreta el contenido textual y el contexto visual del documento (logos, sellos, firmas, diagramas).
Permite la interacción mediante diálogo sobre el documento (“¿qué proveedor emitió esta factura?”).
Aprende de interacciones humanas (por ejemplo, si un analista corrige una extracción).
Integra modalidades complementarias, como voz (dictado de observaciones) o video (captura en planta).
Al momento de escribir esta nota existen varios agentes para la gestión de documentos.
Así, disputan hoy la primacía: ABBYY Vantage + AI Skills, Amazon Textract y Bedrock Agents, Google Gemini, Microsoft Copilot para Microsoft 365 y SharePoint Syntex, OpenAI GPT-4o y otros. Cada uno con sus particularidades y algunos incluso con aristas muy específicas e interesantes.
Nosotros estamos trabajando en la evolución de nuestras soluciones xNAT y xCOT para facturación y remito electrónico desde su estructura de plataformas ágiles y robustas hacia verdaderas arquitecturas multimodal. Y ese camino, no exento de experimentación – también de muchas satisfacciones – nos permite crecer mentalmente y nos torna – imperceptiblemente – más ambiciosos porque, el propio uso de estas tecnologías nos lleva a límites computacionales antes inauditos.
El futuro de la nueva gestión documental está aquí. La pregunta no es si corresponde adoptarla, sino cuán rápido puedes implementarla.
